¿Qué es halitosis y cuando aparece?
La halitosis es el término médico para describir el mal aliento persistente. Las causas relacionadas con problemas de la salud bucodental son la caries, la enfermedad periodontal, el acúmulo de bacterias en la lengua o la condición de boca seca. También se puede deber a infecciones respiratorias, tabaquismo, el consumo de ciertos alimentos o bebidas o problemas de la salud general como diabetes y patologías digestivas.
Es muy importante que el paciente con halitosis acuda al Odontólogo para revisar que todos sus dientes y el estado de las encías sea el correcto. Sabemos que la caries puede producir la acumulación de restos alimenticios en lugares difíciles de limpiar, con la consiguiente descomposición y el mal aliento. Por otro lado, la enfermedad de las encías puede producir halitosis porque las bacterias que se acumulan en ellas liberan compuestos malolientes.
¿Cómo eliminar la halitosis?
Si el orígen de la Halitosis es bucodental, deberemos realizar una exploración y radiografías para detectar los dientes que tengan caries y medir la acumulación de placa bacteriana en dientes y encías. Para eliminar la caries, habrá que limpiar la parte del diente afectada y reconstruirla con composite, cerámica o circonio en función de la erosión dental. Para eliminar la placa bacteriana de la superficie dental habrá que realizar primero una buena higiene y, si observamos que hay placa por debajo de las encías, realizaremos un estudio de encías para medir la profundidad y eliminarla realizando raspados y alisados radicularas (higienes profundas con anestesia) . En la sesión de limpieza se explicará al paciente cómo cepillarse correctamente los dientes, las encias y la lengua, instaurando unos buenos hábitos de cuidado oral y protocolizando higiene periódicas, evitando así la acumulación de placa bacteriana y el consecuente mal aliento.
Los alimentos que pueden producir halitosis y podemos tratar de evitar son los siguientes:
- Ajos y cebollas: poseen compuestos sulfurados que pueden llegar a la sangre y ser liberados mediante la respiración.
- Café y alcohol: pueden producir sequedad bucal y eso contribuir al mal aliento.
- Alimentos picantes: pueden acentuar el mal olor de forma temporal.
- Productos lácteos: la leche y el queso pueden dejar residuos en la boca que favorecen el crecimiento de bacterias que causan mal aliento.
- Carne y pescado: si se quedan restos entre los dientes pueden causar mal olor debido a la descomposición bacteriana.

Además, aconsejamos que los pacientes fumadores que presentan halitosis dejen el hábito tabáquico tanto para mejorar el aliento como su estado de salud general.
A continuación presentamos algunos productos naturales que pueden ayudar a combatir la halitosis:
- Perejil: masticar perejil fresco puede ayudar a refrescar el aliento debido a sus propiedades antimicrobianas.
- Té verde: beber té verde puede ayudar a combatir las bacterias de la boca que causan mal olor.
- Jengibre: El jengibre fresco puede ayudar a estimular la producción de saliva, lo que puede ayudar a combatir la sequedad bucal y reducir el mal aliento.
- Yogur natural: El yogur natural sin azúcar puede ayudar a equilibrar las bacterias en la boca y reducir el mal aliento.
- Limón: Enjuagarse la boca con agua de limón puede ayudar a neutralizar los olores y refrescar el aliento.
Algunos principios farmacológicos que pueden ayudar a combatir la halitosis incluyen:
- Antisépticos bucales: enjuagues bucales que contienen ingredientes como clorhexidina, triclosán o cloruro de cetilpiridinio pueden reducir las bacterias en la boca que causan el mal aliento.
- Desodorantes bucales: algunos enjuagues bucales contienen compuestos que neutralizan los olores, como el cloruro de zinc o el cloruro de estaño.
- Estimulantes de la saliva: medicamentos que estimulan la producción de saliva, como los chicles o pastillas con xilitol, pueden ayudar a combatir la sequedad bucal, lo que a su vez puede reducir el mal aliento.
De este modo, la halitosis puede ser tratada y controlada con algunas medidas simples, como cepillarse los dientes y la lengua regularmente, usar hilo dental, enjuague bucal y visitar al dentista periódicamente para revisiones y limpiezas. A su vez, mantenerse bien hidratado y prescindir de alimentos con olores fuertes. Si el mal aliento persiste, es importante consultar a un profesional de la salud bucal para identificar y tratar la causa subyacente.












